La “Sillita Verde” Llegó al Congreso de la Nación Argentina

En el auditorio de la Cámara de Diputados de la Nación se entregaron distinciones a embajadores y Embajadoras de la paz y los derechos humanos de siete países y se presentó la “Sillita Verde” contra la violencia y el abuso infantil.

Redaccion
Redaccion Política
En el auditorio de la Cámara de Diputados de la Nación se entregaron distinciones a embajadores y Embajadoras de la paz y los derechos humanos de siete países y se presentó la “Sillita Verde” contra la violencia y el abuso infantil.

En el auditorio de la Cámara de Diputados de la Nación se entregaron distinciones a embajadores y Embajadoras de la paz y los derechos humanos de siete países y se presentó la “Sillita Verde” contra la violencia y el abuso infantil.

El acto del 8 de mayo reunió a referentes de Acción de Paz y Créeles Siempre entre otras organizaciones. El Dr. H.C. Alejandro D’Alessandro, nominado al Nobel de la Paz 2026 se dirigió a los presentes con un largo y emotivo mensaje de Paz, Amor.
El Auditorio de la Cámara de Diputados de la Nación fue el escenario de una ceremonia que combinó reconocimiento internacional y denuncia social. Allí se entregaron los diplomas de Embajadoras y Embajadores de la Paz y los Derechos Humanos a referentes de Créeles Siempre de Estados Unidos, República Dominicana, Venezuela, España, Uruguay, Chile y Argentina.
El acto fue encabezado por el Dr. H.C. Alejandro D’Alessandro, nominado al Premio Nobel de la Paz 2026. D’Alessandro presentó su libro La Ciencia de la Paz, y expuso sobre el trabajo del Movimiento Internacional Acción de Paz, del cual es fundador y conductor.
Leonardo Gabriel Pigliacampi, presidente del Foro Mundial de Padres Contra la Violencia y el Abuso Sexual en la Infancia, Créeles Siempre junto al Dr. H.C. Alejandro D’Alessandro y al diputado nacional Gerardo Gonzáles, Misionero de la Paz, entregó los reconocimientos.
Por la distancia y la capacidad del auditorio, las distinciones se entregaron de forma presencial y remota. Recibieron el diploma Miriam Bonavota, Eugenio Redes, Maribel Estévez, Esteban Trova, Jorge Santander Saavedra, Vanesa Moreno, Liliana Pato, Erika Sandoval, Juan Rodríguez, Carlos Martínez, Sebastián Camacho Bentancur, Liberalina Cuestas, Patricia Macedo, Ángel Marcelo A. Álvarez, Diego Sánchez, Lilian Marolo, Laura San Martín Rodríguez, José Luis Urbano, María Belén Cutinella Leguisamo, Humberto Fernández, Marcos Rubén Marín, Rossana María Souza y Gloria Molina.
El momento de mayor impacto fue la presentación de la “Sillita Verde”, un símbolo para visibilizar el flagelo de las violencias, el abuso sexual y la revictimización que sufren las infancias en el sistema judicial y en organismos que deberían protegerlas. La silla estuvo presente en el escenario durante toda la ceremonia.
Desde la organización Créeles Siempre señalaron que casos como el de Lucio Dupuy y Ángel Nicolás López obligaron a no mirar para otro lado. “La sillita estuvo vacía, pero su silencio gritó lo que muchos no quieren escuchar”, expresaron.
El Congreso se llenó de diplomas, pero el mensaje más fuerte no tuvo palabras. La “Sillita Verde” no necesitó discurso para decir lo que duele: que en Argentina y en el mundo, todavía hay infancias que esperan a que el Estado les crea antes de que sea tarde.
La paz no quedó firmada en un acta. Quedó pendiente en cada silla vacía. Porque un reconocimiento no cambia el mundo si no se convierte en compromiso. Y el compromiso, esta vez, fue colectivo: hombres y mujeres que ponen el cuerpo todos los días en fundaciones y movimientos por el bienestar familiar y la felicidad de niños, niñas y adolescentes.
El acto terminó con aplausos, pero la pregunta quedó flotando. ¿De qué sirve honrar a los que trabajan por la paz si seguimos naturalizando que un chico tenga que morir para que lo escuchen?
Créeles Siempre no militó desde la comodidad. Lo hizo desde la urgencia. Y dejó claro que la infancia no es un trámite judicial. Es sagrada.
Mientras haya una sola silla vacía, el trabajo no terminó. Y eso, en el Congreso, se sintió más fuerte que cualquier discurso.
Pigliacampi agradeció a Esteban Trova por la medalla entregada desde el movimiento Brazaletes Blancos Por la Paz, cómo así también hizo lo propio con Angel y Willy Redes por haberles entregado las camisetas del Movimiento Africanista y de Boca Juniors, y agradecido especialmente al Dr. Alejandro D’Alessandro por el hermoso rosario de rosas que le regaló y la participación y convocatoria a tan distinguido evento.
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