Un informe del Observatorio de Decretos Sujetos a Control Legislativo (ODCL) de la Universidad Austral, denominado “Impacto de la Ley Bases en la delegación legislativa a la luz de la praxis en la Argentina. Actualización y comparación de DNU y decretos delegados”, revela una acentuada utilización de la delegación legislativa por parte del Poder Ejecutivo durante la administración de La Libertad Avanza, especialmente tras la sanción de la Ley 27.742, conocida como Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los argentinos. Desde su sanción y hasta el cumplimiento del plazo de la delegación legislativa en la Ley Bases, se triplicó el uso de decretos delegados respecto a los de Necesidad y Urgencia. Los autores del informe son Alfonso Santiago, Luis Vivacqua, Verónica Nolazco y Alejandro Krüeger French.
Según ese análisis, la delegación legislativa presenta mayores garantías de legitimidad democrática, al implicar una habilitación expresa previa del Congreso que delimita la materia, las bases y el plazo para su ejercicio. En este sentido, se presenta como un instrumento más adecuado que los DNU para la implementación de programas de gobierno dentro de un sistema republicano y una democracia constitucional.
El informe ofrece un análisis detallado y cuantitativo del uso de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) y Decretos Delegados (DD) en Argentina, con el foco puesto en la administración actual, desde el inicio del mandato el 10 de diciembre de 2023 hasta el 8 de julio de 2025, fecha en la cual se venció el plazo para el ejercicio de la delegación legislativa conferida por la “Ley Bases”.
El estudio muestra que las últimas presidencias no contaron con mayoría en el Congreso lo cual condujo a un notable incremento de ambas clases de decretos -DNU y DD- desde la presidencia de Alberto Fernández hasta la fecha. El informe refiere un incremento de 152,11 % de DNU y un 240% de DD, comparando las presidencias de Mauricio Macri y Alberto Fernández, y un aumento de 7% de DNU y un 268 % de DD entre las presidencias de Macri y los primeros 18 primeros meses de la presidencia de Milei.
Si bien la pandemia y sus consecuencias dispararon la cantidad de DNU y DD durante el año 2020, la falta de una mayoría consolidada en el Congreso mantuvo elevado el promedio de estos decretos durante el resto del mandato de Fernández. Si se compara la presidencia de Alberto Fernández con la de Mauricio Macri, se pasó de un promedio mensual de 0,56 a 3,73 DNU y de 1,47 a 1,77 DD. Esta falta de mayoría legislativa se profundizó al asumir la presidencia de Milei, donde el oficialismo no alcanza un tercio en ninguna de ambas Cámaras. En lo que lleva de mandato, el promedio mensual de DNU pasó a 4,22 y el de DD a 5,11.
En consecuencia, el estudio permite observar que en los años en que el oficialismo tuvo mayoría en las Cámaras del Congreso, la tendencia fue utilizar los DNU en mayor medida. En cambio, en los años en que existió paridad en la representación de las fuerzas políticas en el Poder Legislativo, se observa una tendencia al incremento por parte del PE en la emisión de decretos delegados y una reducción de los DNU.
“Estas tendencias podrían explicarse en que, ante un contexto de carencia de mayorías del oficialismo en las Cámaras del Congreso, parece más probable obtener la aprobación por la Comisión y las Cámaras de un decreto delegado que de un decreto de necesidad y urgencia, cuyos requisitos de validez teóricamente están sujetos a un escrutinio más estricto”, explica Luis Vivacqua, director ejecutivo del ODCL y coautor del informe.